CIUDAD HELADA
Santiago Zona Sur, Julio de 2005. 6.30 a.m., –2º grados. A las 10. a.m. la masa helada cordillerana aún seguía ejerciendo su penetrante influencia sobre el ambiente, igual decidí seguir a pié. El tráfago matutino estaba ya en plena marcha, conductores y peatones bullían por toda la Gran Avenida.
Caminé recordando las palabras de aquel Urbanista que había disertado acerca de la importancia de la Avenida de Carrera – "eje inductor del poblamiento y el desarrollo" – para la zona. En su exposición el Señor se había remontado a las primeras décadas de siglo XX. Habló con soltura de la urbe Latinoamericana, del campo y la ciudad. Sus palabras tejieron todas las modernizaciones habidas y por haber... todo en un hilo continuo... un Hilo dorado... mágico... magia Histórica sobre pequeñas cabezas humanas.
Una extraña atmósfera se cernía sobre el ambiente ese día. El frío se mezclaba con las partículas suspendidas, las bocanadas de aire resultaban letales. Seguí el peregrinar... pese al incesante hormigueo, los grafittis y a los manchones de pavimento al desnudo, estratos arqueológicos de otros pasados "Modernos", la Gran Avenida seguía remontándose hacia el Sur... dudé en continuar pero seguí caminando.
En el trayecto recordé las palabras de otro Señor, un publicista de renombre. Apareció en la tele en el último noticiero. Según el especialista, los grandes conglomerados se preparan para asediar a la gente de los sectores socioeconómicos D y E con campañas para incentivar su consumo. La ecuación es muy simple y fácil; El País crece, el crecimiento chorrea, los pobres se suman e integran, la economía se expande, surgen necesidades y el mercado las resuelve. La Hipótesis del señor señala que, las costumbres de los pobres cambiarán, dejarán de ser "fulanos sobrevivientes" – (palabras textuales del caballero) – pasando a ser personas demandantes de bienes de consumo hasta ahora vedados... Cambiarán pues sus territorios, cambiará el Sur... A lo mejor... quien sabe... Ese día al menos, la Avenida de Carrera seguía obstinadamente invitando al "desarrollo".
Mientras caminaba imaginaba el tránsito de la Historia como si se tratase de un juego de Legos, una cartografía de ensambles. Determinadas unidades de volumen en kilómetros cuadrados sumándose un tras otra, con gente y todo, al trayecto del progreso...
"Que huevá..." – me dije – ¿Dónde está la contradicción?, ¿Dónde está el sujeto resistente?, ¿Dónde están las sombras del orden? – pensando en que siempre al final, sólo quedaba el registro de la magnitud moderna por sobre los desgarros y vicisitudes humanas... de Portales a Pinochet, de Pinochet a Lagos... sólo ha existido una sola gran cartografía de ensambles, de personas y territorios. Jamás ha quedado registro de los opositores - ¿habrá habido alguna vez en realidad algún opositor? – me pregunté... ¿Alguna dialéctica de la vida cotidiana?... ¿Alguien echándole pelos a la leche?. Más encima ahora anunciaban, como quien anuncia que se está yendo el bus, el fin e inutilidad absoluta de todo los conflictos... Los pobres dejarán de serlo, armonizarán al fín sus vidas y entornos.
Recordé también otra escena protagonizada por mi profesor Mario Garcés, toda una vida dedicado al estudio de los movimientos populares. En una ocasión asistió a una asamblea Multitudinaria de organizaciones de allegados de Viña del Mar, debatió con un parlamentario y un Ministro dedicados al tema de la vivienda en Chile... probó con delicados argumentos la ausencia Histórica de políticas de vivienda para los sectores populares en Chile durante todo el siglo XX... con FRAP y Allende incluido... Los Señores Parlamentario y Ministro le contestaron, finiquitando el debate que, "A ellos no les importaba lo que él hubiera estudiado... se quedaban con la versión de los avances de los Gobiernos Radicales y punto!!!" (¿Qué tal?).
Al llegar al paradero 31 de Gran Avenida torcí el rumbo hacia el oriente por Alejandro Guzmán. Caminando pasé por fuera de una enrejado y pretencioso Condominio vecinal. Un conjunto de casas estilo "Gran Capital" (de Guau) conformaban un suerte de herradura asfaltada convertida en recinto privado, con caseta de vigilancia y todo. Adentro un guardia desprevenido y a mal traer, sin ningún asomo de actitud, chifleteaba y tarareaba desafinadamente de manos en bolsillo "lo que pasoooo pasó..." el conjunto DFL2 "hacía juego" con un colegio cercano llamado "The Forest College" o sea "Colegio El Bosque" (sin comentarios)... obviamente particular subvencionado.
Desde la montaña se oyó el casquetear lejano de un Caballo tirador de una Carreta que se acercaba... Una cerreta Upelienta cargada de leña... una oportuna carreta para un frío digno de Julio... El conductor realizó una ágil maniobra de riendas, exclamó el típico sssshhhiiiiitoooooooo!!!, se detuvo frente al pseudo condominio y Aulló:
Hey Jefe!!! – Ganchoooooo!!!... Déjeme entrar a ofrecer la leña!!!!!
El costilludo caballo relinchó como secundando el llamado del hombre, exhalando ambos el vapor corporal de su trajín.
Nooooooooo no está permitido aquí esa custiónnn!!! – replicó el (proyecto de) guardia... Sólo residentes ahí dice ve??? – sentenció categórico el tipo.
Todos con la cara partida de frío exhalando aquella Humedad de mierda...
El Carretero apretó los dientes... miró fijo hacia delante, guasqueó al pobre caballo y partió...
La contradicción existe... se extiende hacia más al Oriente... hacia más al Oeste... hacia más al Norte... hacia más al Sur... toda esta huevada es de mentira...
En Julio la Ciudad había hablado...
